Un implante dental es una pequeña pieza alargada con forma de tornillo de un material biocompatible especial (generalmente de titanio), que instalado en los huesos del los maxilares, se óseointegra con éstos al cabo de unas cuantas semanas.
Los implantes se comportan como raíces de dientes ausentes con la finalidad de reemplazar, en la medida de lo posible, la función de las raíces de alguno o algunos de los dientes perdidos, mediante una estructura intraósea, apta para sujetar algún tipo de prótesis dental.
En ocasiones, cuando se desea realizar dicho tratamiento, se observa que el hueso del paciente es insuficiente para retener el implante. En esos casos se puede utilizar algún material de relleno óseo (hueso del propio paciente; hueso liofilizado de bovino; materiales aloplásticos mineralizados; etc) y procedimientos de fijación u osteosíntesis (como membranas poliméricas, mallas metálicas, minitornillos o minichinchetas) para subsanar dicho problema.
Si está requiriendo mayor información sobre este tratamiento o de las diferentes posibilidades de rehabilitaciónes sobre implantes, no dude en solicitar una cita de evaluación, y un especialista estará a su disposición para asistirlo.